El Padre Robert Irwin celebra 30 aƱos de entrega pastoral
- Vero Gutierrez
- Jan 20
- 4 min read

El āsĆā de MarĆa inspira tres dĆ©cadas de vocación
Por Vero GutiƩrrez
Editora Asistente
El Padre Robert Irwin celebró 30 aƱos de sacerdocio en la parroquia del Sagrado Corazón de JesĆŗs en Boise, el 8 de diciembre de 2025, fecha que coincide con la fiesta dedicada a la Inmaculada Concepción de la Virgen MarĆa. Parte central de su homilĆa estuvo dedicada a reflexionar sobre la virtud de la pureza y el poder transformador de la Palabra de Dios.
Desde hace seis aƱos, el Padre Irwin se ha desempeƱado como capellĆ”n del hospital de Saint Alphonsus, donde brinda los sacramentos a pacientes católicos procedentes no solo de diversas ciudades de Idaho, sino tambiĆ©n de otros estados del paĆs que acuden para recibir atención mĆ©dica.
AdemÔs de esta labor, apoya a sa- cerdotes en sus parroquias cuando es requerido y coordina a mÔs de treinta ministros extraordinarios de la Comunión que colaboran como voluntarios en el hospital.

Concelebraron con el Padre Irwin: el Padre Hippolytus Ezenwa, pÔrroco del Sagrado Corazón de Jesús; el Padre Goodluck Ajaero, vicario de Holy Apostles; el Padre Andrew Colvin, Aggregate Monk of Holy Transfiguration Monastery en Redwood Valley, California, sacerdote de la diócesis de Baker, Oregón.
También, asistieron los diÔconos Bill Bieker, de Holy Apostles, y Salvador Carranza, director del Programa de Diaconado Permanente de la diócesis de Boise.
En su homilĆa, el Padre Irwin destacó la celebración de la Inma- culada Concepción, recordando que MarĆa, nuestra SantĆsima Madre, desde el momento de su concepción, fue preparada para ser el recipiente puro del nacimiento de JesĆŗs, Hijo de Dios.
El Padre estableció un vĆnculo profundo entre esta celebración y sus tres dĆ©cadas de ministerio, afirmando que su vocación estĆ” Ćntimamente ligada a las apariciones marianas de Medjugore. Conocer aquel milagro lo llevó a rezar el rosario y cultivar una reflexión mĆ”s profunda sobre su llamado.

Citando a la hermana Linda Buck, CSJ, compartió:
āRecibir algo verdaderamente no es absorberlo sin cuestionarlo, sino dejar que te toque y decidir cómo te moldea. El āsĆā de MarĆa condujo a la transformación de los corazones a travĆ©s de la vida de su hijo JesĆŗsā.
El Padre Irwin reflexionó sobre la obediencia y la responsabilidad que conlleva ser sacerdote. Tal como MarĆa respondió con humildad, cada sacerdote ofrece a Dios un āsiā personal, sostenido tambiĆ©n por el āsiā de la comunidad que lo recibe.
Recordó que ningún sacerdote católico romano estÔ solo; siempre tiene que pertenecer a una orden o a una diócesis y vivir en pureza y obediencia.
Decir āsĆā a Dios: la vocación del Padre Irwin
Al igual que el āsĆā de MarĆa, insistió el Padre Irwin, cada sacerdote debe prometer en voz alta āobediencia al obispo y a sus sucesoresā: una llamada y una respuesta que son tanto personales como comunitarias.
El Padre pidió a la comunidad ahà congregada hacer oración por los jóvenes
āLes pido que recen por los jóvenes en discernimiento; por quienes los acompaƱan en su formación; y por
todos aquellos que ya han respondido a la llamada, para que perseveren en santidad, pureza y obediencia.

Confió que, aunque disfrutaba profundamente ejercer como pÔrroco, aceptó con obediencia el llamado a servir en el hospital: un ministerio donde los enfermos y sus familias buscan milagros de curación y transformación de vida.
Visiblemente emocionado, reconoció que ha sido una bendición servir durante estos seis años a los pacientes, sus familiares y al personal del hospital.
Muchos de ellos estÔn buscando un milagro de curación y nueva vida, lo que, normalmente, logran y los lleva a un cambio de vida.
Otro aspecto central de su mensaje fue el valor de la Palabra. SeƱaló que uno de los tĆtulos de MarĆa es āTabernĆ”culo de la Palabraā, y compartió una tradición segĆŗn la cual MarĆa, durante su juventud, dedicaba tiempo a la lectura de las Escrituras.
āLe gustaba tanto leer las Sagradas Escrituras que el Verbo se encarnó en ellaā, afirmó.
AsĆ como MarĆa preparó su corazón para que el Verbo cobrara vida, el Padre Irwin subrayó que los sacerdotes tambiĆ©n estĆ”n llamados a ser ātabernĆ”culos de la Palabraā, vasos puros que permitan a Dios hacerse presente en el mundo. Recordó que ninguna vocación se vive para uno mismo; el llamado cristiano siempre existe para la evangelización y la construcción del Reino.
El Padre concluyó invitando a renovar el compromiso con la pureza y la santidad personal:
āLa Inmaculada Concepción de nuestra SantĆsima Madre dio lugar al mayor don que el mundo jamĆ”s haya visto. ĀæQuĆ© pasarĆa si volviĆ©ramos a fomentar la pureza en nuestro mundo? Seamos ese cambio, viviendo vidas puras y santas. La pureza y la Palabra son tan poderosas que pueden transformar culturas y cambiar el mundo.
Antes de iniciar la Liturgia EucarĆstica, el Padre Irwin compartió que la razón principal por la que es católico y sacerdote es la Sagrada EucaristĆa, fuente y cumbre de nuestra fe, y fuerza diaria para vivir la vocación.

Trayectoria ministerial
El Padre Robert Irwin se incardinó en la diócesis de Boise el 5 de mayo de 2016. Fue ordenado sacerdote el 8 de diciembre de 1995 para la diócesis de Baker, en Madras, Oregón, por el obispo Thomas Connolly.
Antes de su llegada a Boise, sirvió como:
⢠Vicario parroquial en St. Mary, Pendleton (1995ā1998);
⢠rector de San Francisco de Sales en Baker City (1998ā2005);
⢠pĆ”rroco en Blessed Sacrament, Oregón (2005ā2010);
⢠vicario parroquial en Saint Georgeās, Post Falls (2010ā2011);
⢠administrador parroquial de Good Shepherd, Soda Springs (2011ā2013);
⢠pastor en Jerome (2013ā2017);
⢠pastor en Our Lady of the Valley, Caldwell (2017ā2018).
Desde 2019 ejerce como capellÔn del hospital Saint Alphonsus, donde continúa su ministerio en la actualidad.
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